5.01111111111100% 1

David Villa: El delantero que nunca perdonaba los errores del rival

David Villa era el delantero que convertía cualquier error rival en gol. Su fenómeno residía en una concentración increíble y su capacidad para castigar la mínima falta. A lo largo de su carrera, Villa marcó 376 goles en 758 partidos, convirtiéndose en el máximo goleador de la historia de España con 59 tantos en 98 encuentros. Su sangre fría se manifestó incluso en los momentos más tensos: en el partido contra el Sporting de Gijón en 2009, cuando todo el estadio se preguntaba si se negaría a lanzar un penalti contra su club de origen, Villa transformó la pena máxima con calma, dando la victoria al Valencia y colocando al equipo en zona de Champions. No celebró ese gol, bajando la cabeza y pidiendo perdón a la afición, pero no falló. En el Mundial de 2010 contra Honduras, Villa marcó dos goles pero luego falló un penalti que le hubiera dado un hat-trick. En lugar de buscar excusas, admitió honestamente que simplemente había fallado y que no había presión porque el marcador era 2-0. Esta honestidad consigo mismo se convirtió en su seña de identidad. En la final de la Champions League 2011 contra el Manchester United, Villa marcó el gol decisivo con un disparo lejano, después de una brillante combinación, y dio el trofeo al Barça. Siempre estaba en el lugar adecuado en el momento adecuado, convirtiendo los errores del rival en sus goles. Es destacable que Villa convirtió 79 penaltis de 93 en su carrera, pero su mayor error ocurrió en 2016 en un partido del New York City FC, cuando resbaló al golpear el balón y lo envió por encima del larguero. Ese fallo costó la victoria a su equipo, pero no culpó al terreno de juego, admitiendo que debían mejorar en su estadio. Villa permanece en la memoria como el depredador definitivo en el área, que nunca perdonaba los errores, pero siempre admitía honestamente los suyos.

OtroSexo masculinoFútbol
56